SOBRE LO QUE APARECE

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12.6.09

Creí que te había perdido, y en realidad, nunca te he tenido.

¿Cuantas veces soñamos con una relación de príncipes y princesas en la cual tenemos el papel que más nos apasiona, aquel que te hace ser fuerte ante las injusticias, y capaz de enfrentarte a las temidas armas del malvado del cuento?
¿Cuantas veces soñamos que somos el príncipe que salva a la princesa de las manos del malvado brujo? O que somos la princesa que hace frente a su padre el rey, para casarse por amor y no por conveniencia de tierras.
¿Y cuántas veces se hacen realidad este tipo de sueños? Pues si, si ocurren los sueños. Aunque creamos que son historias ficticias, o un buen guión para una película, si pasan las cosas que tanto deseamos, y es porque lo queremos tanto que ponemos en ellas todo nuestro empeño, y es el modo de que los sueños, se conviertan en realidad.

Seguro que en tu vida, si haces recuento y miras a lo largo de tus días, seguro, que sin darte cuenta has ganado luchas o batallas, o seguro que has logrado salir del laberinto aún no siendo el del jardín del castillo encantado, si de una encrucijada de la cual no quedaba más que salir airoso para poder seguir adelante con tu vida.

Todos somos vencedores y a veces también vencidos, lo malo de ello es que nos olvidamos muchas veces de lo que hemos conseguido hasta ahora y nos dejamos llevar por frases que suenan "que mal estoy", "no tengo nada", "no sirvo para nada", "no se hacer nada", "cuanto me falta…", "si tuviera más haría…" son un ejemplo de un montón de frases y expresiones que nos hemos acostumbrado a decir y repetir tantas veces que ahora, se vuelven en contra nuestra. Puesto que todas ellas, o otras que tu te digas, no nos conducen a nada, y peor aún, nos hacen frenar interiormente y toda esa negatividad nos es devuelta junto con todas sus consecuencias.

Deja el negativismo a un lado y permítete reír, crecer, ser feliz!

.Que la energía del universo penetre por tu cuerpo y brilles cada vez con más intensidad.

3 comentarios:

Santi dijo...

Tienes mucha razón. Muchas veces no hacemos las cosas, lo bien que deberíamos, por lo negativo que somos. Si desde un principio pensamos en "soy capaz de hacerlo", al final lo conseguimos.

por Asun Adá dijo...

Justamente ese sería el modo de actuar, pero nuestras constumbres son negativas...

Santi dijo...

Muchas de las veces, la única que nos impide hacer muchas cosas, a parte del corazón, es la mente.
Un saludo.