5.7.19

inVisible

A veces, los más cercanos pasan de ti sin preguntar, sin saber.

Nos ponemos en situación y partimos con la consciencia de la libertad, del libre albedrío que abre las puertas a todas las posibilidades de opciones y decisiones. Tras eso explicado, cabe resaltar también que es una reflexión no un juzgar ni encasillar a alguien o una situación en ningún rincón ni manera de actuar.

Cuando te dedicas a algo público la gente te conoce, sabe qué haces o al menos tiene una idea del sector en que te mueves, claro que no tiene por qué saber todas tus opciones, disciplinas y por menores. Incluso a lo mejor desconocen del todo tus habilidades, capacidades y ocupaciones a que te dedicas.

Lo curioso en el caminar de la vida son los personajes que se acercan a cada quién. Algunos es posible que de algún modo no quieren pagarte tu trabajo, o en ese momento no pueden hacerlo, eso sí, quieren y necesitan lo que tú les ofreces, saben que no les fallarás en palabra ni en los hechos. Por lo que, puedan o no permitirse tu trabajo, logran lo que quieren y tú has permitido, les has ayudado a ello.

Lo gracioso sucede cuando llega otro momento, ese en el que sí pueden permitirselo, ya no presentan la carencia económica. Ahí se resuelve otra incertidumbre. Resulta que ya no acuden a ti, ya buscan a otro ejemplar para que le haga el trabajo, al cual si le remuneran, saciando así su necesidad y sin ningún tipo de duda, alaban todos sus encantos y más de dicho ejemplar. Cuando por tu parte, le has hecho lo mismo cuando lo neceitaron y no podían permitirselo, sin reperscusion alguna hacia tu persona o encomienda.

Y me pregunto si te sucede, o te ha sucedido algo así porque, es más común de lo que creemos, aunque no lo reconozcamos hacerlo  o que nos lo hayan hecho. Cuándo te pasa algo así te quedas feliz porque has ayudado a quien lo necesitaba, y sanas el dolor que te puede o pudo ocasionar la manera de hacer de otras personas que experimentan la vida sin importarles las situaciones de seres como tú qué alimentas almas y acompasado el caminar sembrando amor.

Ser agradecido y dar las gracias por situaciones como puedan ser este tipo nos hace ser grandes en nosotros mismos y crecer en la compasión que sana a los humanos y les enfoca en tu esencia y consciencia.

Doy gracias por decir: ¡NO! Por  decidir con quién comparto mi vida sea personalmente como en el ámbito laboral.

Siempre enAmor Agradecida ©AsunAdá



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